El IronMan como una forma de entender la vida

jueves, marzo 16, 2006

Ya verás mañana

Eso fue lo que pensé cuando ayer terminé de correr. Al final me casqué 1h25' con muy buenas sensaciones. Hubo un par de cuartos de hora a buen ritmo (nada de series este año) en los que me puse a 170 pulsaciones para ir forzando. El resto del tiempo fui a unas 150: lo que antes suponía trote cochinero a ese ritmo, ahora se puede definir como 'una alegre carrerita'.

Carlos 'pollín amarillo' está un pelín cascado. Apenas aguantó 25 minutos porque le molestaba una rodilla. Ha pasado las pruebas físicas para ser policía y, después de 3 años entrenando, lleva 2 meses sin hacer nada de nada. Yo empecé a correr 45 minutos antes de verle, luego corrimos juntos esos 25 minutos y, finalmente, volví a trotar solo con los cascos hasta completar la 1h25'.

Cuando volvía al coche las piernas empezaron a pesarme y mis pensamientos eran "mañana no hay quien te saque de la cama; jueves de entrenamiento perdido por probar que voy mejorando... ¿Merece la pena?". Ha merecido la pena aunque, como siempre, me muero de sueño. La media maratón del día 2 de abril no me da ningún miedo. Incluso quiero hacer algo de bici después de correrla.

Incluyo una foto de mi entrenamiento diaro más extenso: en la ofi, sentado 8 o 9 horas.



Por cierto, me encanta el 'tráfico' de comentarios entre los blogs de Cavallé, Bulderman y un servidor. Se ve que la cosa va tirando.

Besos & Quesos

2 Comments:

Blogger Cavallé said...

En el entreno Im no se, pero en el de 8 0 9 hora sen la ofi vamos igual de preparados, y encina un nene pequeño, tio ¿de donde sacas tiempo?, a mi ya no me da el día y eso que no tengo niños

6:52 p. m.

 
Blogger Dani_ironman said...

Desglosando:
- Entro a currar a las 9:00. Si puedo y no me vence el sueño, nado de 7:30 a 8:30 justo al lado del curro.
- Comida: 1 hora y pico que aprovecho para nadar, gim o hacer vida social.
- Tarde: salgo a las 7, más o menos, y me voy a correr o hacer rodillo.
- Además, me estoy montando un par de negocios, lo que me quita el poco tiempo extra que tengo.

Consecuencias:
- Mi hijo conoce mejor a la chica boliviana que le cuida que al padre. Cuando puedo ayudo a bañarle, pero son pocas veces.
- Mi vida familiar es nula.
- La fotografía pasó a quinto plano.
- Me cuesta leer, incluso en la cama, porque caigo rendido.

Resumiendo: una vida perra que, sin embargo, me hace feliz.

9:32 p. m.

 

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